MAS SOBRE EL ESCÁNDALO EN LA AUDIENCIA DE LA CIDH

Escribe el Dr. Carlos Bosch*

MAS SOBRE EL ESCÁNDALO EN LA AUDIENCIA DE LA CIDH

Siguen dominando el escenario. No respetan normas. Ni las de ley ni las de la educación más elemental. Se siente fuertes, protegidos o temidos por los gobiernos y por eso hacen lo se les da la gana.

            Se trata, por supuesto, de la mayoría de las organizaciones de derechos humanos, cubículos de subversión izquierdista a las que los derechos humanos les importan un comino, suponiendo tengan alguna noción de cuáles serían esos derechos humanos. Denominación bastante absurda, dicho sea de paso, visto que cualquier niñito sabe que los derechos se refieren siempre a los seres humanos, no a vacas.

            En este caso se trata  nada menos que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuya militancia izquierdista y destructiva de las sociedades ha quedado palmariamente en evidencia en las sesión de Montevideo que se relata en este mismo espacio.

            Las peticiones para participar formuladas por Justicia y Concordia y otras organizaciones como Puentes para la Legalidad, así como de algunas personas físicas, fueron rechazadas sin explicaciones. Sin explicaciones expresas, claro, porque la razón verdadera salta a la vista: los rechazados luchan porque se exponga la verdad completa de los hechos que ocurrieron en la Argentina en la década del setenta. Eso no lo pueden soportar las organizaciones de derechos humanos cuya finalidad, pese a la convocatoria (Memoria, Verdad y Justicia) no es ni la memoria de la realidad ni la verdad en absoluto ni menos la justicia. Su objetivo es la tergiversación del pasado para envenenar el futuro, de la verdad para envenenar jóvenes, y de la justicia, para corromperla como lo han hecho todos los últimos años. Su objetivo es la Mentira y la Venganza disfrazada de Justicia.

            Conocemos los bueyes. Para qué vamos a seguir aquí diciendo lo que todos sabemos. Ellos y nosotros sabemos a qué atenernos. Por eso nos echan.

Para ellos la memoria total, la verdad verdadera y la justicia real, no tiene cabida. Porque todo está perfectamente armado por estas organizaciones y no admiten molestias, especialmente por esta organización internacional que el gobierno actual insiste en solventar económicamente pese a los palos que recibe diariamente de ella. Todo está armado para socavar los valores tradicionales y las culturas de los países de América, para seguir usufructuando fondos públicos de esos países para destruir sus familias, su educación y hasta la identidad sexual de sus jóvenes.

Para ello es importante destruir las fuerzas armadas, desmoralizar las fuerzas policiales, corroer, corroer donde se pueda.

Pero el colmo de este asunto es cómo fueron agredidos y echados un profesional del derecho cuya participación se les habrá escapado, y otras personas que presenciaban una sesión que era pública. No repetiré aquí lo que se expone en otro lugar. Pero es importante que la gente sepa bien claro que cosa la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que nuestro país sigue solventando.

Alguna vez reaccionaremos. Esperemos que no sea demasiado tarde.

  • El Dr. Carlos Bosch es Secretario de la Asociación Civil Abogados por la Justicia y la Concordia

2 Comments

  1. Hace ya tiempo que las instituciones oficiales, tanto nacionales como internacionales, encargadas de determinados aspectos de los DDHH, han perdido su rumbo y su imparcialidad en la defensa de los DDHH, independientemente de las características personales del afectado, para actuar como agentes publicitarios de la progresía. Ahora han dado un paso más en la agresión: se han convertido en las fuerzas de choque. (¿BARRAS BRAVAS?)

  2. Llama la atención la nula repercusión mediática que estos lamentables hechos han tenido en la Argentina.Cabe preguntarse si tal silencio habría ocurrido si la agresión la hubieran sufrido representantes de los llamados organismos de DDHH. Una evidencia más de que la sociedad argentina no está recibiendo información completa y equilibrada.

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*