ABERRANTE DESIGUALDAD

Carta publicada en LA NACION 9/01/22

Aberrante desigualdad

La discriminación respecto de uniformados y civiles acusados por delitos de lesa humanidad que hace pública el doctor Saint Jean en su carta de lectores del 6 de enero es el resultado de la ausencia absoluta de imparcialidad e independencia de los magistrados –con muy limitadas excepciones–, y de fiscales que lejos están de ser guardianes de la legalidad. La discriminación se ha convertido en moneda corriente, sea para revestir de impunidad a corruptos y a cabecillas de las organizaciones guerrilleras responsables de secuestros, torturas, homicidios, robos y más de 5000 ataques con bombas con los que mataron y mutilaron a miles de víctimas inocentes olvidadas deliberadamente, sea para encarcelar con prisiones preventivas perpetuas y condenas sin pruebas suficientes a los imputados de delitos de lesa humanidad, hasta las más bajas jerarquías y hasta sus fallecimientos. Somos testigos a diario de este execrable desvío, de esta aberrante desigualdad ante la ley. También de la indiferencia o el silencio cómplice de muchos. Urge que tomemos conciencia de que ello atenta contra la libertad de todos, que la dirigencia política deje de mirar a un costado y que los jueces, último recurso para el resguardo de los derechos fundamentales de todos, recuperen el coraje indispensable para salvar la patria antes que sea muy tarde.

María Laura Olea

DNI 13.968.163

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