Diciembre | 2011
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Discurso del Dr.Alberto Solanet en la Asamblea de la Asociación realizada el 13 de diciembre pasado
Memoria de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia correspondiente al último ejercicio
Declaración de la Asociación sobre la Persecución desde la Comisión Nacional de Valores
Discurso de presentación del libro de Miguel Krasnoff

Discurso del Dr.Alberto Solanet en la Asamblea de la Asociación realizada el 13 de diciembre pasado

Para nuestra Asociación es un honor muy singular recibir este reconocimiento de la Promoción 103. Agradezco a los Coroneles Cabrera Rojo y Bengoa y especialmente a nuestro querido Coronel Guglielmone, quien desde nuestros primeros pasos en esta campaña que llevamos adelante, desde hace tres años, ha sido un colaborador estrecho en todos nuestros emprendimientos, aquí, como en los viajes al interior. Casi todos los miembros de esta camada han peleado en Malvinas. Aquí aprovecho, ante la proximidad de cumplirse 30 años de la gloriosa gesta, para rendir tributo a quienes pelearon, a quienes pelearon y hoy están presos a quienes murieron. a todos los héroes de Malvinas les rendimos el homenaje, que una sociedad decadente no supo hacerlo.

Rendimos especial homenaje al Coronel Losito, y en su persona a todos los heroicos combatientes en Malvinas, que hoy están presos, víctimas de la más ominosa venganza de un gobierno corrupto, de un Congreso corrupto y de una justicia corrupta, en medio de una sociedad adormecida y complaciente. A esta sociedad es a la que debemos depertar con nuestra denuncia. A esta sociedad hedonista, que solo se inquieta cuando le meten la mano en el bolsillo, a esta sociedad desinteresada de la suerte de los cientos de presos políticos y de los 150 muertos en cautiverio. Esta sociedad que no reacciona frente a la sanción de leyes inicuas, que están dando vuelta a la argentina como un guante.

Leyes que corrompen los principios del orden de la naturaleza sobre los que se asienta toda sociedad organizada. Es que la revolución cultural y moral que padecemos, para transformar la república, comienza por destruir la familia. De ahí, que rápidamente, sin ningún reclamo, sin siquiera la adhesión de los votos, ya que no figuraron en ninguna plataforma partidaria, se sancionó el matrimonio de homosexuales, y hoy tienen media sanción la llamada ley de “identidad de género”; la de “Fertilización asistida” y la eutanasia. Queda el aborto para el año que viene, no nos quepa la menor duda. Quedará la argentina a la vanguardia de la revolución mundial, apodada con el eufemismo de “progresismo”. Esta revolución persigue especialmente a la Iglesia católica, destruye las fuerzas armadas, corrompe el alma de los argentinos, desde de la mas tierna infancia a través de los mas abyectos programas de educación, de lo que se transmite, sin los mas elementales limites morales por los medios de comunicación etc...

La dirigencia política, por bastardas alianzas de poder o por afinidad ideológica, salvo honrosas excepciones, que se podrían contar con los dedos de la mano, está acompañando este esperpento. No puedo pasar por alto, por estar directamente relacionado con nuestro quehacer, lo ocurrido en el concurso 140, dirimido por el Consejo de la Magistratura. Mediante un obscuro contubernio, se consumó el acuerdo con la mayoría oficialista. El resultado, según sus propios protagonistas, fue elegir un juez corrupto en lugar de cuatro, aplicando para el caso, como ellos sostienen, “la teoría del mal menor”. Con ello se quedan con la conciencia tranquila mientras contribuyen a profundizar el envilecimiento de la justicia.

En estos días hemos sido testigos de acontecimientos que demuestran la profundidad de la decadencia de la sociedad argentina. Comenzando por el juramento de buena cantidad de diputados, quienes en una competencia de chabacanería y mal gusto utilizaron formulas grotescas para expresar su adhesión al régimen. Y que decir de lo que vino después, en la jura presidencial, en medio de un espectáculo de una ramplonería deplorable, la presidente quiso demostrar a la ciudad y al mundo, que ostenta la suma del poder público, permitiéndose transgredir todo protocolo, empezando por su juramento esotérico. Trascartón la puesta de la banda por su hija, lo que superó cualquier expectativa del mal gusto. Como colofón cantó, nada menos que el Himno Nacional, en ritmo de rock, contorneándose de la mano del autor de semejante insolencia y con el coro de “la Cámpora”, la moderna JP. Señores lo mas grave es que estos episodios no despertaron la más mínima reacción de la dirigencia política. Vuelvo a repetir, más allá de la vulgaridad del espectáculo, lo que mas debiera preocuparnos, son los signos que se transmitieron a través de todo ello.

De indisimulado color ideológico, inspirado por ese núcleo duro enquistado en el gobierno, en el que abundan ex terroristas, la presidente ha dado señales inequívocas, que la política de odio y venganza continuará en toda su virulencia. En su discurso inaugural, señaló que deseaba que cuando asuma su sucesor, no haya pendiente ningún juicio por derechos humanos.

Denunciamos esta difusa política de “derechos humanos” que hoy sustituye al orden jurídico y en tal sentido, reiteramos también nuestro enérgico repudio a la actitud del Presidente de la Corte Suprema, contumaz prevaricador, quien no se cansa de sostener que esa política es “política de estado” Lo hizo públicamente, nada menos que en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, rodeado del señor Anguita, ex terrorista del ERP, Hebe de Bonafini, la Sra. de Carlotto, gente de “la Cámpora”, todo lo que constituye una proclama de su inaceptable ideología. En sintonía con esta política, la presidente demostró que no considera entre sus prioridades la concordia de los argentinos, palabra que no pronunció a lo largo de su extensa perorata en el Congreso.

La destrucción de la justicia y de las fuerzas armadas, son mojones importantes en el cauce de la revolución cultural que padecemos y que a través de una constante y machacona prédica ha calado hondo en la conciencia de los argentinos. Como ya hemos dicho, la cizaña ha crecido mucho en la argentina y quienes la siembran, a diferencia de la parábola, trabajan no solo de noche sino todo el día. Pero no desesperemos, llegará la siega, la verdad algún día triunfará, combatir por ella es nuestra vocación.

Seguiremos denunciando a la Corte y a los Jueces corruptos y prevaricadores. Continuaremos sin descanso, nuestra prédica ante los foros que corresponda. Entre otras actividades, estamos en plena organización de un Congreso internacional en torno a la vigencia del derecho en el marco de los llamados “Derechos Humanos” aproximadamente para el mes de junio, al cual invitaremos a especialistas de Italia, Francia, España, Estados Unidos, Chile, Perú, Uruguay, Brasil y Colombia. Con la intención de hacer conocer en el exterior la verdad acerca del drama argentino.

No debemos desesperar, ni tampoco abandonar la lucha, con sentido apocalíptico, ni tampoco en la seguridad de que algún día se impondrá la verdad por si sola. No debemos adoptar el expediente del poeta Guido Spano, meternos en cama al aguardo de nuevos vientos. No. Dios nos puso aquí y ahora, en la argentina, en medio de todo lo que pasa, con estos enemigos concretos. No desesperemos, que no nos va exigir mas de lo que nosotros podamos realizar, pero si nos pide que lo hagamos. Confiemos en su Providencia.

En nuestra patria, al lado o dentro de la sociedad descripta mas arriba, todavía existe capacidad de reacción, por parte de mucha gente que continúa adhiriendo a valores tradicionales, a la espera de ser convocada para defenderlos. No es una utopía, hace dos años se llenaron las plazas del monumento a la Bandera y del monumento de los españoles, no solo en procura de reducir un impuesto excesivo, sino fundamentalmente por cuanto se presintió que estaban en juego principios y valores tradicionales de los argentinos. Hay un buen vasallo, solo falta el buen señor.

Este año se dictó sentencia en uno de los procesos mas emblemáticos del siniestro proyecto fijado por la tiranía, en la llamada ‘Causa ESMA’ que fue una gigantesca vuelta de tuerca al orden jurídico argentino y nuevo motivo de profunda pesadumbre para quienes hicimos del Derecho algo más que un medio de vida. Como nuestra Asociación manifestó en esa oportunidad, agregando que “duele asistir otra vez a la violación flagrante no solamente de las leyes y la Constitución, sino de los fundamentos y principios que las sustentan y sin los cuales aquellas son huecas declamaciones.” Señores en esta causa y en todos los procesos en marcha, las sentencias están previamente dictadas y los presos cumpliendo las condenas antes que sean impuestas. El principio de legalidad y del debido proceso han sido groseramente violentados.

Agradecemos a Dios, por todos los beneficios recibidos y le pedimos que no nos falte ni paciencia ni esperanza ni valor para enfrentar, como siempre decimos, este duro y desigual combate. Especialmente gracias a todos los infatigables colaboradores integrantes de la Mesa Chica; a nuestra secretaria Patricia Junor, a nuestros socios, quienes nos apoyan en todo momento; a las entidades militares y civiles, con quienes nos unen idénticos propósitos; a todos los aquí presentes. Reitero el homenaje a quienes durante todos los martes del año se plantaron frente a Tribunales, me refiero a las corajudas señoras de los presos, que soportando estoicamente el olvido institucional de las fuerzas que supieron instruir a sus maridos, en plena juventud, para combatir y vencer por las armas al terrorismo marxista; Nuestro permanente agradecimiento a los presos que nos edifican con su fortaleza y amor a la patria. Nuestras oraciones por los muertos en cautiverio.

La Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia hace oír su voz para formular una advertencia: estemos prevenidos, porque no hay justicia en la Argentina. Y si no la hay, tampoco habrá paz.

Una tiranía como la que padece nuestra patria, con un Congreso, que no dudamos será obsecuente mas una justicia corrupta, dan por resultado una combinación letal para la vigencia de la República. De todas maneras, debemos seguir bregando para conseguir la paz social, tal como lo hemos repetido reiteradamente, la verdadera paz, definida por San agustín como “la tranquilidad en el orden” como condición indispensable para cualquier gobierno que se proponga un mejor futuro. Es indispensable volcar los esfuerzos y las esperanzas hacia un futuro que debiera construirse con todos y para todos los argentinos. Para ello se hace necesaria la pacificación y reconciliación de los argentinos.

Para exhortar a no bajar los brazos y seguir en la lucha, recurro a Estrada que dijo ”Venimos a alarmar conciencias, a despertar dormidos, a reanimar pusilánimes, a enardecer espíritus, a vincular corazones: a disciplinar para las batallas del Señor.” Muchas gracias, que Dios nos ayude.

Buenos Aires, 13 de Diciembre de 2011.

Memoria Correspondiente al Ejercicio Cerrado el 31-8-2011 de la Asociación Civil de Abogados por la Justicia y la Concordia

Señores Asociados:

En cumplimiento de normas legales y estatutarias, esta Comisión Directiva somete a consideración la documentación específica correspondiente al ejercicio finalizado el 31 de agosto de 2011 y que consiste en la Memoria, el Balance General, el Estado de Resultados, el estado de Evolución del Patrimonio Neto, sus Notas Complementarias, Anexos y Cuadros.

I.- Actividades de la Asociación y de lo actuado por la Comisión Directiva.

Durante el ejercicio que consideramos nuestra Asociación continuó con sus acciones orientadas a lograr el restablecimiento de la concordia y la recuperación de la justicia en nuestra patria.

En primer lugar cabe señalar que nuestros socios, fieles al compromiso asumido desde la fundación de la Asociación, continuaron visitando sin tregua a los presos políticos en sus lugares de detención. Ello así no obstante las dificultades que han comenzado a poner en nuestro camino las nuevas autoridades del Servicio Penitenciario Federal.

Nuestros asociados e integrantes de la Comisión Directiva asistieron a buena parte de las audiencias convocadas en los juicios que se siguen contra los presos políticos, pudiendo comprobar que se trata de parodias de procesos, en los que la decisión final ya ha sido tomada por imposición del poder político. Tal es el estado en que se encuentra la justicia en la república (o lo que queda de ella).

En el período considerado, miembros de la Comisión Directiva y socios viajaron a Corrientes, Resistencia y Mendoza, presentándose en los medios televisivos y radiales, dando conferencias y visitando a Obispos, jueces, autoridades y dirigentes de cada lugar para interiorizarlos de nuestra actividad, entregarles documentación explicativa y exigir a los hombres de la justicia el cumplimiento de su deber.

Continuaron asimismo durante el año las reuniones con los asociados los primeros lunes de cada mes en la sede del Instituto de Filosofía Práctica, que continuó cediéndonos gentilmente su local para ese fin. El resultado ha sido otra vez satisfactorio, viéndose incrementado el número de asociados que concurren a estas reuniones.

También durante este ejercicio impulsamos y llevamos a cabo numerosas entrevistas en el ámbito nacional con diversas personas vinculadas a la política, a la Justicia, a las Fuerzas Armadas, a las Universidades y a los medios sindicales y empresariales. En general, lo actuado por nuestra Asociación durante el año puede sintetizarse del siguiente modo:

  • Se logró la celebración de Misas en el Penal de Marcos Paz, tanto para Navidad cuanto para Pascua de Resurrección.
  • El 7 de junio se realizó un acto frente al Palacio de Justicia, al que asistieron más de 1.000 personas y en el que pronunciaron discursos los Dres. Alberto Solanet y Gerardo Palacios Hardy. Terminado el acto la Comisión Directiva se dirigió a la sede dela Corte Suprema, donde no fue recibida por su Presidente y procedió a dejar la Segunda Carta Abierta dirigida a ese Tribunal.
  • El 30 de junio una delegación de Justicia y Concordia viajó a Mar del Plata, donde en la sede de la Universidad FASTA y ante una concurrencia muy numerosa hicieron uso de la palabra los Dres. Alberto Solanet, Fernando Goldaracena y Gerardo Palacios Hardy.
  • El 12 de agosto se realizó una cena para conmemorar el segundo aniversario de nuestra Asociación, en la que como orador invitado pronunció un vibrante discurso el Dr. Abel Posse.
  • La Asociación aceptó la invitación que le hizo la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de La Plata para exponer sobre la situación de la justicia en la Argentina.
  • Se presentaron denuncias ante el INADI con motivo de conductas discriminatorias en detrimento de presos políticos ejecutadas por profesores de la Universidad de Buenos Aires. También se hicieron denuncias ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y el Procurador Penitenciario Federal.
  • Se inició un procedimiento para establecer el destino de cuantiosas indemnizaciones aparentemente pagadas a familiares de terroristas.
  • La Asociación estuvo presente en diversos actos llevados a cabo por agrupaciones o personas afines a sus objetivos.
  • Se creó el Observatorio Judicial en el ámbito de la Asociación, con el fin de hacer el seguimiento de los juicios por los casos llamados “de lesa humanidad” que se llevan en todo el país, poniendo especial cuidado en hacer prolijo inventario de las irregularidades que se cometen y sus responsables.
  • La Asociación abrió espacios en todas las redes sociales, con las que pretende hacer llegar sus mensajes a vastos segmentos del público en general.
  • Se dio apoyo a las esposas de los presos políticos, que cada martes durante el año manifestaron frente al Palacio de Justicia. Además la Asociación brindó apoyo técnico y económico para la traducción al inglés e impresión de una carpeta que se hará circular entre diversos organismos internacionales, elaborada por familiares de presos políticos.
  • Nuestra Asociación inició la preparación de una denuncia contra el Estado argentino, para su próxima presentación en organismos internacionales.

Durante el ejercicio continuó la incorporación de nuevos asociados, por lo que nuestra Asociación mantiene un continuo crecimiento. Sus gastos, que han sido y continuarán siendo importantes, se afrontaron con lo recaudado en concepto de cuotas sociales y contribuciones especiales de socios y terceros.

La Comisión Directiva que presido cesa este año en su mandato, confiando que habrá sido fiel a los objetivos que señalaron para nuestra Asociación los socios fundadores. Años difíciles fueron los pasados y aún más difíciles se vislumbran los que están por venir. Pero el compromiso no ha variado y no hay duda alguna de que será continuado por quienes pasen a ser nuevas autoridades de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia.

II.- Conclusión.

Lo expuesto constituye una ajustada síntesis de la labor realizada por esta Comisión Directiva, que agradece el apoyo recibido de sus asociados y también de entidades amigas.

Respecto al balance no existen datos relevantes dignos de comentarios, por lo que cabe señalar tan sólo que refleja adecuadamente los movimientos habidos con los modestos recursos de la Asociación.

Por lo expuesto, la Comisión Directiva considera aceptable el resultado obtenido en el ejercicio en tratamiento y recomienda su aprobación por la Asamblea de asociados, señalando que no existen otros temas surgidos con posterioridad al cierre del ejercicio dignos de mención en la presente.

Buenos Aires, 7 de diciembre de 2011.

Declaración de la Asociación sobre la Persecución desde la Comisión Nacional de Valores

El gobierno profundiza su política de venganza y persecución. Ahora no solo va contra los militares que actuaron en defensa del Estado, en la guerra contra el terrorismo subversivo, sino también contra civiles, por el solo hecho de ser sus enemigos políticos. Esto no es retórico, lo están padeciendo Martinez de Hoz y Jaime Smart, y según se ve, hoy van por mucho mas. En tal sentido y en el marco de la estrategia del gobierno, el responsable de un organismo que nada tiene que ver en la materia, como es la Comisión Nacional de Valores, ha emitido la Resolución N° 594 del 10 de noviembre de 2011, mediante la cual se crea una unidad denominada ”Oficina de Coordinación de Políticas de Derechos Humanos, Memoria, Verdad y Justicia”.

El objeto de esta oficina es promover pesquisas contra los funcionarios civiles del área económica del gobierno que condujo el país entre el 24 de marzo de 1976 y el 25 de mayo de 1983. Sus considerandos delatan el propósito persecutorio señalado mas arriba. Se dice que “el golpe militar contó también con la activa participación de sectores civiles, que tomaron parte en la comisión de delitos de lesa humanidad, no sólo en la apropiación de menores, sino también en otro tipo de hechos criminales que aún exigen mayor investigación”. Partiendo de esta premisa, pocos se salvarán de caer fulminados por el estigma de ser considerados autores de delitos de “lesa humanidad” para quienes no hay derechos ni garantías.

Es indispensable denunciar estos hechos para reavivar la conciencia de una sociedad trivial y de una dirigencia política indiferente al bien común. Los ideólogos, muchos de ellos ex terroristas, ahora enquistados en el poder, con la complicidad del Congreso y de la Corte Suprema de Justicia, violentan cada día la legalidad, sustituyéndola por una difusa “política de derechos humanos” bajo la cual vale todo. Un poder hegemónico y una justicia corrupta componen una fórmula letal para la viabilidad de la República.


Mariano Gradin | Alberto Solanet

Secretario | Presidente

Discurso de presentación del libro de Miguel Krasnoff

El discurso de Hermogenes Pérez de Arce; Club Providencia 21/11/2011

¿Por qué estamos reunidos aquí hoy? Supongo que para nadie ha sido fácil venir, en medio de las amenazas que se ha voceado públicamente. Hasta hubo un invitado que declinó asistir y, no contento con eso, despidió a su secretaria por haber respondido deseando que este acto fuera exitoso.

Otros han dicho que la presentación de este libro es una provocación. Y preparan un proyecto de ley que penalice como delito publicar un libro como el que se presenta hoy.

Pero no he respondido mi pregunta inicial: ¿por qué estamos reunidos aquí hoy? Sólo puedo responder por mí mismo. He venido por muchas razones.

La primera es que en Chile se ha instalado una flagrante y sostenida falsificación de la verdad histórica, la cual el libro cuya cuarta edición se presenta hoy contribuye a restablecer. Y eso es bueno.

La segunda es que, como país, hemos dejado que esa distorsión histórica suceda, en términos de que una gran mayoría de la población ha llegado a compartir la versión falsificada de lo acontecido entre 1970 y 1990. Y en esa mayoría hay mucha gente de nuestras mismas ideas que ha sido objeto de un verdadero lavado cerebral y ha cambiado su juicio acerca de lo que sucedió en Chile en ese período. Peor es la condición de los más jóvenes, que sólo han conocido la versión falsificada predominante.

La tercera razón por la cual estoy aquí es que nuestra inacción ha conducido a un estado de cosas que compromete el futuro del país. Hay un antiguo dicho, que se ha aplicado a otras naciones que han perdido el rumbo debido a la falsificación de su verdad histórica: "para que el mal triunfe, basta que las personas de bien no hagan nada". En Chile las personas de bien, entendiendo por tales a las que queremos un país libre, pacífico y democrático, nos estamos dejando avasallar por los que profesan un credo totalitario.

La cuarta razón es que estoy convencido honestamente de que, si en algo apreciamos la convivencia civilizada en nuestra Patria, no podemos permanecer indiferentes cuando a una persona o a un grupo de personas se las priva de los derechos que les reconocen las leyes. Este es un camino que se sabe dónde comienza y se puede sospechar muy bien dónde termina, porque ya lo recorrimos una vez. Hoy en Chile no puede hablarse de libertad, de democracia ni de estado de derecho si un juez o muchos jueces fallan sistemáticamente contra lo que ordenan no una, sino numerosas leyes expresas y la propia Constitución de la República. Y el libro que presentamos hoy en su cuarta edición, incorpora un capítulo, escrito por el abogado Carlos Portales, que precisa esas numerosas prevaricaciones en que han incurrido los jueces en perjuicio de la persona de Miguel Krassnoff. Denunciar eso es de la más extrema necesidad.

Durante más de veinte años se ha destinado muchos miles de millones de pesos del erario público a financiar instituciones, museos, filmes, teleseries, publicaciones y escenificaciones para convencer al país de una versión errónea y sesgada de su pasado. Se creía que este proceso, que yo he denominado "de lavado cerebral masivo", iba a terminar o cambiar si los gobiernos de la Concertación , que lo habían llevado a cabo, eran desplazados del poder por un régimen de centroderecha. Pero en la práctica ha continuado en la misma línea establecida por todos sus antecesores concertacionistas. Toda la institucionalidad financiada con fondos públicos destinada a ocultar la responsabilidad de la izquierda en la lucha armada y la preparación de su golpe totalitario, y a presentar como atropellos a los derechos humanos la necesaria acción de las fuerzas armadas, carabineros e investigaciones apara combatir el terrorismo, continúa recibiendo del presupuesto público un financiamiento multimillonario. Decenas de abogados de izquierda, cuya misión es, justamente, mantener la persecución ilegal contra quienes debieron enfrentar el desafío terrorista totalitario que nuestras fuerzas uniformadas fueron llamadas (por la civilidad) a combatir y vencer en 1973, siguen siendo pagados por el Ministerio del Interior. Los reales enemigos de la libertad y la democracia son los ejecutores de la venganza contra nuestros uniformados y están en el seno mismo del Ministerio del Interior.

La situación de completa anormalidad del juicio público prevaleciente en nuestra patria ha llevado a que una conducta perfectamente civilizada, moral y hasta imperativa, como es la de buscar restablecer la verdad y la legalidad respecto de una persona, en este caso Miguel Krassnoff, esté siendo descrita generalizadamente como un acto escandaloso y que no puede siquiera tolerarse. ¿Por qué sucede esto? Porque, precisamente, se ha consagrado generalizadamente la falsedad.

Ayer un columnista de izquierda se preguntaba cómo es posible que se rinda un homenaje al autor de más de sesenta crímenes. Pero la verdad es que el homenaje se le rinde, aprovechando la presentación de la cuarta edición de su biografía, porque él es inocente de esos delitos y porque al enjuiciarlo no se han respetado las leyes.

¿Cómo no va a ser una escandalosa falsificación de la verdad el solo decir que un grupo de personas se va a reunir para rendir homenaje al autor de sesenta crímenes? El autor de esa descripción sabe que él está faltando a la verdad y sabe que si estamos reunidos aquí es, precisamente, porque estamos convencidos de la inocencia de Miguel Krassnoff. Si se le rinde homenaje es, precisamente, porque es inocente y no porque haya cometido esos delitos.

Además, todo esto se da en un contexto de extrema discriminación. ¿Se oye alguna voz, siquiera, que se pregunte por qué en Chile se ha indultado a 905 extremistas de izquierda procesados o condenados por toda suerte de delitos terroristas, muchos de ellos autores de crímenes sangrientos y, en cambio, sólo se ha indultado a un uniformado procesado por atropellos a los derechos humanos?

Nadie parece recordar que la lucha contra el terrorismo de izquierda en Chile tuvo que darse porque ese terrorismo le declaró la guerra a la democracia. Explícitamente sostenía que era preciso tomar el poder por las armas para establecer un régimen totalitario, porque su modelo era el entonces vigente en la Unión Soviética , Europa Oriental y Cuba.

Este proceso de deformación de la conciencia interna ha convertido a Chile en un país en que nadie recuerda quién prendió el fuego, pero todos de lo único que se preocupan, es de condenar, castigar y desprestigiar a quienes apagaron el incendio. Se juzga severamente todas sus actuaciones, reales o inventadas, y se olvida por completo, perdonándolos y hasta glorificándolos, a los incendiarios..

Un gobernante totalitario dijo una vez que una mentira mil veces repetida se convertía en verdad. Aquí en Chile ha sucedido exactamente eso. El predominio sin contrapeso de la izquierda en los medios de comunicación le permite repetir una y otra vez y remachar en sus escritos, discursos, teleseries y películas (pues los fondos estatales de cultura parecen exclusivamente destinados a eso) la idea de que los uniformados chilenos violaron los derechos humanos, asesinaron y torturaron. Y han convencido al país de eso. Han convencido a muchos de los propios partidarios del Gobierno Militar. Hace días un joven columnista de derecha escribía que una de las razones por las cuales el senador Carlos Larraín debía dejar de ser presidente de RN era que no había condenado a los militantes que participaban de un acto como éste en que nos encontramos. Es que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad. Es que los hombres de bien, por el solo hecho de no hacer nada, hemos dejado que eso suceda. Y hoy parece que somos parias en una sociedad cuya inmensa mayoría se escandaliza de que estemos aquí, mientras se gesta una moción de ley para criminalizar el hecho de que alguien discuta la mentira miles de veces repetida.

¿No se está pareciendo Chile cada vez más al estado totalitario que describía George Orwell en su novela futurista "1984"? Cuando la escribió, en los años 30 o comienzos de los 40, era ciertamente futurista. Y lo que sucede en el Chile de hoy es muy parecido a lo que él anticipaba en el estado totalitario regido por el "Big Brother", el Hermano Mayor o, como otros prefieren traducirlo, el "Gran Hermano".

En la novela se convocaba periódicamente a la ciudadanía a "un minuto de odio" contra el único opositor del régimen totalitario. En Chile, en estos días, con motivo de la presentación de la cuarta edición de este libro, hemos vivido nuestro "minuto de odio" contra Miguel Krassnoff porque él y unos pocos hemos tenido la osadía de defender su inocencia y denunciar que, para juzgarlo y condenarlo, se han atropellado las leyes.

Yo hace años mantuve largas conversaciones con Miguel Krassnoff, porque quise conocer a fondo su caso. En esas conversaciones él me describió en detalle la misión que desempeñó dentro de la DINA , como joven teniente: interrogar detenidos y analizar y cotejar sus declaraciones. Detenidos a los cuales él no había apresado. De hecho, él me dijo textualmente: "Yo nunca detuve a nadie". Simplemente, no era su función. Yo le pregunté si en esos interrogatorios se les aplicaban apremios a los detenidos, y él me contestó categóricamente, también en forma textual: "No; y nunca en mi presencia se torturó a nadie".

Ya he dicho que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad. Un manual de la guerrilla terrorista, conocido como "Manual de Marighela", por el apellido de su autor, un terrorista brasileño, establece como norma de conducta de todo extremista detenido la de declararse torturado. Y todos lo hacen. Pero nunca lo denunciaron a los tribunales en su tiempo. Bajo el Gobierno Militar hubo casos, y fueron denunciados y comprobados, por lo que los autores de las torturas sufrieron condenas. Pero nunca hubo una denuncia contra Miguel Krassnoff, sin perjuicio de lo cual periodistas y columnistas de izquierda y derecha lo proclaman "torturador". Es que una mentira mil veces repetida pasa a ser verdad.

Me explicó Miguel en nuestras conversaciones que, en realidad, nunca tuvo problema para obtener declaraciones de los detenidos, porque ellos se explayaban espontáneamente para responder sus preguntas. Al parecer, hacía los interrogatorios con mucha habilidad, como lo prueba el que muchos años después, a comienzos de los años 90, cuando se abrieron procesos para investigar casos de supuestos atropellos a los derechos humanos, en uno de ellos la parte querellante, bien provista de medios, trajo a un ex jefe mirista de Valparaíso que se encontraba exiliado en Inglaterra, trabajando en la BBC de Londres, de nombre Eric Zott. Y éste, ante la ministra sumariante Gloria Olivares, declaró dos cosas de interés: la primera, que Miguel Krassnoff era reconocidamente hábil interrogador y había obtenido información que había permitido la destrucción de la actividad terrorista del MIR en mayor grado que ningún otro factor; y la segunda cosa que dijo fue que nunca había oído decir a nadie decir que Miguel Krassnoff hubiera empleado la tortura en sus interrogatorios. Su exilio en Inglaterra había cambiado al ex mirista Zott y allá había aprendido a hablar con la verdad, para gran desilusión de quienes le habían pagado el viaje.

El testimonio de Eric Zott está reproducido en el libro cuya reedición se presenta hoy. Y forma parte de un caso paradigmático de la injusticia en la persecución contra Miguel Krassnoff. Porque ese proceso en que aquél vino a declarar se abrió en relación con la desaparición de un mirista de ascendencia francesa, Alfonso Chanfreau, quien, en primer lugar, no desapareció, sino que murió en un enfrentamiento; en segundo lugar, se trata de un caso prescrito, porque aconteció en 1974; por lo mismo, está cubierto por la ley de amnistía de 1978; en tercer lugar, por declaraciones como la del mirista Eric Zott y otras, se comprobó la inocencia de Miguel Krassnoff en él (porque en Chile, en relación a uniformados, rige una especie de "anti-estado de Derecho", pues hay que probar la inocencia, en lugar de ésta presumirse, como en el resto de los estados de derecho). Además, ese caso fue investigado y juzgado a comienzos de los años '90 y la ministra sumariante absolvió de toda responsabilidad en él a Miguel Krassnoff. Recurrido el caso ante la Corte Suprema , ésta confirmó el sobreseimiento. Hubo cosa juzgada, lo que significa que en derecho ese caso no puede volver a juzgarse. Pero eso es en los estados civilizados. En Chile este año un juez de izquierda, el ministro Jorge Zepeda, reabrió el proceso, inculpando a Miguel Krassnoff y violando las leyes sobre amnistía, prescripción y cosa juzgada, es decir, todas las aplicables al caso, amén de la presunción de inocencia, que además estaba probada en el anterior proceso de comienzos de los '90.

En Chile se da una situación muy particular, además, pues hay un juez que se ha caracterizado por incluir en sus procesamientos a Miguel Krassnoff. Se trata de Alejandro Solís, de reconocido pasado vinculado a la izquierda, como ya en los años '70 el Gobierno Militar le hizo ver a la Corte Suprema. Pero el presidente de ésta en esos años, don Enrique Urrutia, le aseguró al Presidente Pinochet que velaría por la independencia de Solís en sus sentencias. Pero todo el mundo sabe que no es un juez imparcial en el juzgamiento a uniformados.

Desde luego, asimila al entonces teniente Krassnoff a la llamada "cúpula de la DINA " en los años '74 y '75, siendo que entre ese teniente y dicha cúpula mediaban centenares de oficiales de mayor rango. Nunca perteneció a dicha cúpula, Solís le asimila a ella y le condena por presunción de haber cometido delitos que se le atribuyen a la misma y de los cuales ni siquiera tuvo conocimiento. Purga penas de presidio por tener secuestradas a personas que nunca ha visto en su vida.

¿Por qué los jueces de izquierda le hacen lo que le hacen? A ellos el código aplicable les ordena todo lo contrario: siendo evidente que en su caso hay no sólo una, sino varias causales de extinción de responsabilidad penal; no hay pruebas que lo incriminen, y en algunos, peor aún, hasta consta su inocencia, como en el de la muerte de la mirista Lumi Videla , en que un hermano de la misma declaró que Krasnoff no había tenido participación; o en el de Chanfreau, en que el citado jefe del MIR acreditó que no era responsable. Bueno, existiendo todos esos antecedentes, los jueces reinciden en procesarlo y condenarlo, contrariando lo que les ordena el código.

Sobre todo que éste obliga a todo juez a investigar con igual celo tanto las pruebas de la participación del inculpado como las de su inocencia o las razones para sobreseerlo. Pese a todo eso, insisten en condenarlo.

Las razones, ya que no son legales, hay que buscarlas en otra parte, y son evidentemente políticas. Se nos ocurren básicamente dos. La primera, que Miguel Krassnoff representa la quintaesencia del anticomunismo. Su padre y su abuelo fueron ajusticiados en Rusia por ser anticomunistas. Él también siempre lo ha sido. Para los jueces rojos eso es suficiente motivo para condenarlo. Y la segunda razón es que en sus interrogatorios, hábiles y sin salirse de la legalidad, como lo ha reconocido el ex mirista Eric Zott, Krassnoff obtuvo, entre otros antecedentes, el paradero del jefe del MIR, Miguel Enríquez. Acudió al lugar y, tras un enfrentamiento que iniciaron el propio Enríquez y sus cómplices, pues dispararon a través de la puerta ante la cual se encontraba nuestro homenajeado, que salvó ileso gracias a un suboficial de carabineros que lo empujó a un lado al oír amartillar los fusiles, se hizo posible eliminar al cabecilla del principal grupo terrorista que existía en Chile en esa época.

Los detalles de la captura de Enríquez, que le valieron a Krassnoff una condecoración del Ejército, se encuentran en el libro cuya reedición se presenta hoy.

Este contiene elementos nuevos, como todo lo relacionado con su publicación en Rusia, donde ha concitado gran interés público. La televisión rusa ha enviado equipos a nuestro país para interiorizarse de la situación de Miguel Krassnoff. En ese país el Gobierno Militar chileno merece gran admiración. Cuando se enteran de que el Informe Rettig dio cuenta de 2.279 caídos en los 17 años desde el 11 de septiembre de 1973, entre los que hay medio millar de víctimas de los propios terroristas de izquierda, no pueden dejar de pensar en los cien millones de muertos que ha sembrado el comunismo en los 70 años en que tuvo hegemonía sobre gran parte del mundo, y encuentran que el costo pagado en Cjhile por librarse de él es ridículo. A los rusos la izquierda chilena no puede venderles la misma pomada que ha vendido al resto del mundo y, durante los últimos veinte años, también a Chile.

Esta cuarta edición de la biografía va a tener seguramente más eco que las anteriores, que ya lo tuvieron muy grande y se mantuvieron muchas semanas en la lista de libros más vendidos. Y esto lo digo porque esta vez los enemigos de la democracia y partidarios de la violencia se han encargado de promover la edición como ninguna de las anteriores.

Gracias a ellos por eso. También hay que dar gracias al infatigable editor de los libros de la recta doctrina, Alfonso Márquez de la Plata y, por supuesto, a la historiadora y escritora Gisela Silva Encina, que, como heredera de su tío Francisco Antonio, ha hecho con este libro otro aporte para que los chilenos conozcamos la realidad de nuestro pasado. También merece nuestro agradecimiento el organizador de este acto, tarea en la cual ha desplegado grandes esfuerzos, el ex oficial naval Patricio Malatesta, que no omitió detalle e incluso recordó invitar al Presidente de la República , que por las razones de todos conocidas no pudo asistir.

Y, en fin, gracias a ustedes por haber venido a apoyar este gran esfuerzo por la justicia, la verdad y la libertad que implica divulgar entre los chilenos la realidad de la persecución contra el brigadier Miguel Krassnoff, cuya libertad esperamos más temprano que tarde conseguir.

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